Una frase que te represente como docente: “La cercanía y el rigor como base para un aprendizaje valioso”.

¿Cuál es tu formación y experiencia?

Soy psicóloga general sanitaria colegiada con número M-36601. Graduada por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), donde comenzó mi interés por comprender en profundidad el comportamiento humano. Posteriormente, amplié mi formación con el Máster en Psicopedagogía y el Máster en Psicología General Sanitaria, lo que me ha permitido trabajar desde una visión integradora tanto en el ámbito clínico como en el educativo. Además, cuento con el Experto en Análisis Funcional de la conducta aplicado a la intervención clínica, lo que ha reforzado mi enfoque basado en la evidencia.

Llevo varios años formando parte del equipo de Libertia Psicología, donde desarrollo mi práctica clínica. A lo largo de mi trayectoria, también he colaborado con otros centros y actualmente compagino la terapia con adultos con la intervención en población infantil y juvenil, así como con dificultades de aprendizaje.

¿Cómo describirías tu forma de enseñar?

Mi forma de enseñar combina cercanía, naturalidad y comprensión con un enfoque riguroso basado en la evidencia. Pongo especial atención en entender el proceso de aprendizaje de cada alumno, así como sus motivaciones individuales, adaptando la enseñanza a sus necesidades.

Busco generar un espacio donde se fomente el pensamiento crítico, la reflexión y el análisis, entendiendo la psicología no solo como algo que se estudia, sino como algo que se practica y se integra en la forma de trabajar.

¿Qué te emociona de tu trabajo como docente?

Me emociona especialmente la pasión y las ganas de aprender de los alumnos. Es realmente agradecido acompañarles en sus avances y ver cómo van construyendo su propio criterio.

También me ilusiona poder renovarme a través de sus propuestas, su curiosidad y su forma de entender el comportamiento humano, generando un aprendizaje compartido.

¿Qué te ha enseñado tu experiencia como docente y psicóloga?

Que el aprendizaje es infinito y que siempre hay margen para seguir creciendo. También que compartir impresiones y juicio clínico enriquece, no solo la práctica docente, sino también la práctica profesional. He podido corroborar que las relaciones horizontales favorecen un aprendizaje más profundo y significativo.

Asimismo, he aprendido a respetar los distintos ritmos, motivaciones y formas de entender el mundo, integrando el contexto de cada alumno como una parte clave en cualquier proceso de aprendizaje.

¿Qué consideras fundamental para que tus alumnas se sientan acompañadas y apoyadas?

La comprensión y el interés genuino por entender las motivaciones de cada una de ellas, para poder ajustarme a sus necesidades y acompañarlas de forma individualizada.

Al igual que en terapia, crear un espacio seguro, sin juicio, donde puedan expresarse, equivocarse y aprender desde la práctica, sintiéndose apoyadas en todo el proceso.

 

Si quieres formarte con nosotras o solicitar más información estaremos encantadas de ayudarte.